Del Compliance hacia el Gobierno Corporativo

 En Corporate compliance, Derecho mercantil

La incorporación a nuestro ordenamiento legal de la responsabilidad penal de las personas jurídicas (RPPJ), con motivo de la Reforma del Código Penal operada a través de la LO 5/2010, y su última modificación mediante la LO 1/2015, ha obligado a que las empresas implanten medidas de prevención y detección de delitos (Corporate Compliance) como medida de prevención a la comisión de los mismos, o en el supuesto de producirse, excluir o atenuar la responsabilidad penal, ya que el establecimiento de medidas eficaces de prevención y detección de delitos en las compañías, operaria como circunstancia eximente.

Pues si bien esta reforma del Código Penal iniciada en el año 2010 estaba orienta a las Sociedades Mercantiles, la reforma de la Ley de Sociedades de Capital (Ley 31/2014, de 3 de diciembre, por la que se modifica la Ley de Sociedades de Capital para la mejora del gobierno corporativo) completa el número de empresas que deberán desarrollar programas de cumplimiento normativo.

Un ámbito que hasta ese momento estaba restringido a las sociedades mercantiles que cotizaban en los mercados bursátiles, ahora se extiende a otras empresas, con independencia de su tamaño o composición accionarial. Todo con la idea de mejorar la gestión de estas empresas y generar confianza en base a su buen funcionamiento.

Prevenir crisis de reputación o evitar pugnas entre socios que lastren el valor de la compañía se sitúan entre las primeras inquietudes de las sociedades no cotizadas, que han incrementado su preocupación por este aspecto. El Buen Gobierno surgió como respuesta ante esta necesidad, un conjunto de relaciones entre la dirección de la empresa, su consejo de administración, sus accionistas y otros actores interesados (clientes, inversores, proveedores, acreedores, empleados…), para controlar los riesgos de las empresas y minimizar los posibles conflictos. Para ello se trata de:

  • Dejar bien fijados los procesos que debe seguir el órgano de administración de la sociedad.
  • Contar con las particularidades de cada consejo de administración.
  • Coordinar bien la toma de decisiones de los socios.
  • Fijar los derechos y deberes de los socios.
  • Emplear el arbitraje societario o la mediación en posibles conflictos.
  • Apostar por la transparencia desde los órganos de gestión de la empresa.
  • Establecer una política clara sobre riesgos de la empresa.
  • Evitar los conflictos en el seno de la organización.

El Gobierno Corporativo se ha convertido en uno de los instrumentos más efectivos para transmitir confianza a terceros, así como para prevenir, mitigar o evitar, en la medida de lo posible, situaciones de riesgo que puedan lastrar el funcionamiento de nuestra organización.

Para cualquier duda o aclaración al respecto, puede contactar con nuestros abogados en el 93 872 69 44 o en el 91 278 31 94.

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